Hace unos años
Jon Hess (de NeoModus) creó un sistema para intercambiar archivos a través del popular FTP, conocido como
Direct Connect y que a pesar de lo práctico que resultó en su día, ya no es muy utilizado actualmente.
El funcionamiento de Direct Connect estaba basado en una serie de
hubs, que obligaban a cada usuario a cumplir una serie de normas, gracias a las que se mantenía cierta igualdad entre los usuarios ya que todos debía compartir un mínimo de archivos para poder descargar desde estos servidores (
hubs).
El cliente que más popularizó este protocolo es, sin lugar a dudas,
DC++, ya que, al contrario que otros, permitía la
conexión con varios hubs, no incluía
adware y su interfaz resultaba mucho más clara que las de la competencia.
El funcionamiento de esta herramienta es bastante sencillo: una vez hayamos instalado el programa accederemos a una lista donde podremos ver todos aquellos
hubs públicos a nuestra disposición. A partir de este momento solo deberemos seguir las normas de aquel, o aquellos, a los que nos queramos conectar, buscar lo que queramos descargar a nuestro ordenador y listo.
Descarga sin límites de las redes
Direct Connect gracias a
DC++.